Con seguridad te ha llamado alguna vez la atención cuando has asistido a alguna presentación musical donde los pianistas traquean los dedos antes de comenzar a tocar. Y este hábito no es exclusivo de ellos: la gran mayoría de los músicos cuyo instrumento requiere mucha digitación se suenan los nudillos al principio de sus presentaciones.

Claro que esto no se enseña en ninguna escuela: es un hábito adquirido y renovado en este medio. Si eres músico y te suenas los dedos, tal vez lo aprendiste de tus primeros maestros. Y si te picó alguna vez la curiosidad y preguntaste cual era el secreto, lo más que te habrán respondido es que con esa maniobra se colocan las articulaciones en su lugar. Los más sinceros te dirán que no saben por qué, pero después tocan con más soltura.

Algo de verdad y toda la verdad

Esta respuesta, bastante imprecisa, se ha corroborado científicamente el pasado año, luego de siglos de práctica común. Pero para entenderla necesitamos explicar brevemente que es una articulación.

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Articulaciones Sinoviales

Una articulación es la unión móvil entre dos o más huesos, recubierta por una membrana sinovial y articulada a través de cartílagos. La membrana forma en torno a la articulación una especie de saco llamado bursa, lleno de un líquido de color claro similar al plasma sanguíneo llamado líquido sinovial.

Este líquido actúa como lubricante de la articulación, permitiendo el movimiento y evitando que los huesos y cartílagos rocen. Como todos los líquidos corporales, este lubricante contiene gas disuelto.

¿Qué sucede cuando estiramos una articulación? Mientras los huesos de los dedos se van separando, empieza a manifestarse un fenómeno llamado tribonucleación. Cuando dos superficies sólidas que tienen en medio un líquido encerrado se comienzan a separar, surge una fuerza que tiende a mantenerlas juntas.

Pero si se aplica la suficiente presión como para vencerla, el gas atrapado en el líquido sale de este, formando una burbuja. Este fenómeno se demostró primero por Resonancia Magnética Nuclear y luego por ecografía. Acá te dejamos la cinemática del proceso obtenida por el segundo método. Aunque al final parece un estallido de fuegos artificiales dentro de la articulación, no hay que alarmarse: recuerda que la ecografía se basa en ultrasonidos, por lo que estás viendo el resultado del “crack”.

Cuando esta se forma, sentimos el clásico crack de los nudillos, que nos avisa que la articulación ya se ha extendido al máximo de su elongación.

¿Bueno o malo para los que se traquean los dedos?

Cuando los músicos se traquean los dedos, es equivalente al deportista que hace yoga o a cuando nos estiramos en la mañana. Salga de la articulación que sea, el crujido es la manifestación del proceso de tribonucleación. La burbuja de gas formada se difunde rápidamente de vuelta al líquido sinovial, pero luego de esta maniobra la articulación se torna momentáneamente mucho más flexible.

Cuando una articulación no se usa por un tiempo, los huesos y cartílagos se van uniendo poco a poco, porque al fin y al cabo lo que los separa es un líquido viscoso. Por eso en las mañanas nos levantamos con el cuerpo entumido, o necesitamos estirarnos cuando pasamos mucho tiempo en la misma posición frente al ordenador porque empezamos a sentir dolores. El estirar corrige la articulación.

En primer lugar, porque se extiende a su posición ideal, con el máximo grado de movilidad. En segundo, porque la salida y re entrada del gas al líquido sinovial le confiere mayor fluidez. A no ser que seas tan exagerado que te luxes o fractures una articulación o un hueso, traquear los dedos no tiene ningún impacto negativo. Por alguna razón imprecisa, que probablemente venga de las personas a las que este sonido les da mala espina, existe la creencia popular que las personas que se traquean los dedos desarrollan artritis.

Esta afirmación no tiene ningún fundamento científico, y es el equivalente a decir que estirarse por las mañanas es malo, o que no debemos acudir al quiropráctico para aliviar un dolor articular. Así que ya sabes por qué los músicos se traquean los dedos.

¿Lo haces tú? Pues no hay nada de malo y mucho de bueno. Díselo a tus amigos compartiendo este artículo en tus redes sociales, y déjanos un comentario si eres de los que se crujen las manos.

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