Desde tan antigua fecha, como lo es el siglo XIX, más específicamente desde 1860, en la oriental provincia de Guantánamo se reunían formando un grupo y cantaban y tocaban instrumentos hasta el cansancio.

Se dice que solo bastaba en las fiestas –principalmente en la noche vieja y navidad- que apareciera un tresero y a él se le iban incorporando otros músicos hasta completar el conjunto. Se dice que sin tres no había changüí:

Es quien plantea el tema, da pie a la entrada del resto del grupo, dobla la melodía que hace el cantante, realizando los llamados pasos de calle (puentes entre una y otra frase), introduce la descarga y conduce al clímax de despedida. El tresero changüisero nunca pone acordes, pues su instrumento tiene esencialmente una función melódico-rítmica”.

tambores

Tambores

Además del tres, el changüí cuenta con el bongó, la marímbula, el guayo y las maracas, los que se mantienen hasta el día de hoy. El bongó marca una diferencia con respecto al que se conoce actualmente, este que se usa para hacer changüí es llamado bongó del monte y es mucho más grande y ejecuta repartos y acentuaciones similares a lo que hace el quinto en la rumba.

El changüí, tal como festejo popular, realiza la copla o exposición por todos los integrantes del grupo al unísono y el montuno donde un solista lleva la guía y realiza las improvisaciones alternando con el coro que responde al estribillo.

Son temas bien montunos que representan la cultura y el modo de vida de los habitantes de esa zona oriental, destacan los referidos a la mujer, la campiña, asuntos domésticos, sociales o políticos. La fiesta empezaba en casa de algún “guajiro” con puerco asado, bebidas, frituras de bacalao, dulces, viandas, etc., para más tarde continuar en otras casas, si era necesario. Por esto estas celebraciones no tenían una fecha exacta ni tiempo de duración, siempre eran de una semana o más.

Hoy conocemos como uno de sus máximos representantes al genial Elio Revé cuya orquesta sigue su hijo Elito Revé, dándole el sello típico que le matiza. Sin embargo, muchos han sido los defensores del género, entre ellos se pueden mencionar a “Chito Latamblé”, Antonio Cisneros “Ñico ya”, Eduardo Goulet más conocido como “Pipi el rey del Changüí en Yateras” y director del Grupo Estrellas Campesinas, agrupación portadora del género; Asunción Gainza, tresera comparada con cualquiera de las mejores de su tiempo, María Guevara, quien deslumbraba con el bongó, “Roberto Bauta , autor del antológico tema El Guararey de Pastora, la singular bailadora Evelia Noblet, el carismático Saturnino Olivares “Nino”, Celso Fernández, la voz obligada e inconfundible de “Mikiki” y la nobleza y talento de Ariel Daudinot “El Zorro”. Más contemporáneos están Chito, Lilí Martínez, Arsenio Rodríguez, Speck, Bauta y hasta Juan Formell con su Van-Van.

Hoy se recuerda y se mantiene en el gusto popular con el Festival de Changüí, a celebrarse cada dos años del 21 al 25 de diciembre en la ciudad de Guantánamo. Este evento es único en el país, y no queremos ser muy absolutos pero es casi seguro el único que se celebra en honor a este ritmo en el mundo.

Reúne a los más auténticos cultivadores del changüí y de otras expresiones músico-danzarías guantanameras como el nengón, el kiribá, la Tumba Francesa, además de musicólogos investigadores, promotores y figuras relevantes de la música y la cultura nacional.

Add Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Phone: +53 7 878 15 86
Calz de Ayestarán between Santa Ana and Ave. Independencia. (Paradero #124).
Havana, Cuba