Si hablamos de la clave en la música cubana, hablamos de Cuba.

Aunque simple en apariencia, dominar el ritmo sincopado de la clave cubana es todo un arte que, aunque puede ser aprendido, corre en la sangre del cubano de forma natural.

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La Clave en la Musica Cubana

Y es que nosotros la escuchamos casi antes de nacer, a través de la música que escucha nuestra madre y que  luego forma parte en muchas nanas y canciones infantiles. Nuestros padres nos la enseñan, moviendo nuestras manitas al compás del 3-2 de la clave en la música cubana que pasa por la televisión o la radio. Es de enseñanza obligatoria en las guarderías y luego en la escuela primaria nos la reafirman en las clases de apreciación musical.

Pero ya, a esas alturas, no es necesario. El niño de este país ha escuchado tantas veces la clave en la música cubana que se la sabe de memoria. Por lo que no es de extrañar que, si quieres saber si alguien es cubano o no, basta con que le pidas que haga la clave cubana.

El origen de la clave en la música cubana

Para hablar de la clave cubana, es imprescindible referirse al instrumento del mismo nombre. Las claves (en plural) son dos cilindros de madera dura y maciza que conforman un instrumento de percusión menor. Ambas claves tienen aproximadamente 2 cm de diámetro y unos 25 cm de largo.

Su sonoridad proviene de golpear uno de ellos, sostenido a lo largo del hueco de la mano, con el otro en forma de baqueta. Se utilizan para marcar el ritmo en la música, y a pesar de que sus posibilidades armónicas son mínimas, su importancia dentro de cualquier agrupación es indiscutible.

Los orígenes de este instrumento son eminentemente africanos, pero su aparición temprana en los astilleros de la Isla para marcar el ritmo del trabajo, ha hecho que todos los expertos coincidan que su ascendencia es afrocubana.

La reina del compás

Ya hablando de la clave en la música cubana como ritmo, ésta amalgama y guía el sonido del resto de los instrumentos melódicos para darle organicidad a la música. No importa si son los géneros más tradicionales u otros más modernos como la salsa o la trova: la clave es la que lleva el compás.

Existen dos tipos fundamentales de clave. La más usada es la clave 3-2 o clave de son, que se emplea en el son, el son montuno, la guaracha y la salsa. La primera parte consiste en tres golpes fuertes, seguido de dos más débiles.

No obstante, este esquema puede invertirse para dar paso al otro tipo de clave cubana, la 2-3, utilizada en géneros como el mambo. Este tipo se denomina clave de rumba o clave negra, y es empleada en la rumba, el guaguancó, el yambú, la conga y la columbia. También se utiliza mucho en el jazz afrocubano y en la timba cubana.

En una pieza musical pueden aparecer ambos tipos de claves.

No es tarea sencilla

La clave en la música cubana no es tan fácil de llevar como se cree, especialmente cuando empiezan a adicionársele otros elementos de percusión y melódicos a una pieza musical.

Aunque para el cubano es innato, el músico foráneo debe aprender a llevarla correctamente. Si está interesado en este instrumento y su forma de tocarlo, no deje de visitarnos en Havana Music School, donde nuestros maestros le enseñarán los secretos de la clave cubana.

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